A tan solo dos semanas de la feria de abril de Sevilla que este año cae en mayo, estamos todos deseeeandito de pisar el albero y oler ese característico olor a caca de caballo. Y es que este año las macetas de rebujito se nos quedan cortas porque a la vuelta de la esquina segundo de bachiller trae su querida selectividad.

Como nosotros no podríamos faltar a la feria lo tenemos todo planeado para poder ir a la feria, estudiar y dividir nuestro tiempo de forma perfecta. Vamos, que estaremos maceta en mano sentados en las casetas y comentándolo todo: Las crónicas de una muerte anunciada, a Nietzsche y Ortega, las amadas rutas de la glucólisis y muchas cosas más que se perderán entre sevillanas y caballos.
Y es que este oasis de fiesta es nuestra última oportunidad de divertirnos un poco antes de la gran carrera a contrarreloj de exámenes, estrés, gritos y llantos.
La feria es alegría de la buena, la felicidad de Sevilla por una semana, así que estrenemos trajes entre la polvareda y a disfrutar!!
