A continuación os dejamos algunas recetas sobre los dulces más elaborados en éste periodo de tiempo.
TORRIJAS:
Los ingredientes básicos para una receta de torrijas, siempre a mano en una cocina, son la leche, el pan, los huevos y el azúcar. Su elaboración es fácil, para hacer una buena torrija tradicional sólo hay que ponerse manos a la obra pues no se requiere ser un gran experto. Eso sí, hay tantos tipos de recetas de torrijas como cocineros, a juzgar por las opciones de ingredientes y cantidades que cada uno quiera utilizar.
- Primero se corta el pan en rebanadas de aproximadamente 2 cm como máximo. El pan a utilizar para las torrijas puede ser el que haya sobrado de días anteriores, aunque ya se comercializa pan especial de torrijas, más blando y esponjoso.
- El segundo paso es mojar las rebanadas en leche caliente con azúcar, canela en rama al gusto y una corteza de limón hasta que queden bien empapadas.
- A continuación, se van pasando por huevo batido para después freírlas en aceite de oliva. Una vez doraditas por ambos lados, las rebanadas se apartan.
PESTIÑOS:
Comenzamos colocando el aceite en un cazo al fuego con las bolitas de anís. Usando esté caliente, retiramos y reservamos. Dejamos que se enfríe completamente.
Ahora colocamos y mezclamos con 100 ml. de agua y el vino blanco. Añadimos un poco de sal gorda y vemos sumando la harina, poco a poco. Debemos ir removiendo hasta lograr una masa homogénea. Dejamos reposar. Estiramos la masa con un rodillo y cortamos en cuadrados. Para dar la forma de pestiño tan solo tendremos que doblar las puntas opuestas.
Freímos en aceite muy caliente. Elaboramos un almíbar calentando la miel, el agua y la piel del limón. Cuando quede una masa homogénea retiramos y dejamos que se enfríe. Bañamos en este almíbar los pestiños y ¡listos!.

Comenzamos colocando el aceite en un cazo al fuego con las bolitas de anís. Usando esté caliente, retiramos y reservamos. Dejamos que se enfríe completamente.
Ahora colocamos y mezclamos con 100 ml. de agua y el vino blanco. Añadimos un poco de sal gorda y vemos sumando la harina, poco a poco. Debemos ir removiendo hasta lograr una masa homogénea. Dejamos reposar. Estiramos la masa con un rodillo y cortamos en cuadrados. Para dar la forma de pestiño tan solo tendremos que doblar las puntas opuestas.
Freímos en aceite muy caliente. Elaboramos un almíbar calentando la miel, el agua y la piel del limón. Cuando quede una masa homogénea retiramos y dejamos que se enfríe. Bañamos en este almíbar los pestiños y ¡listos!.

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